Los sobres

Así que los señores políticos se atrevieron a pasarse una parte de la nómina en sobres! Sin declarar. Sin pagar seguridad social. En “B”. ¡Que cabrónes!

Solo puedo decir esto:

politico cobran en B?

Yo siempre he mantenido la idea que no se puede exigir a los dirigentes nada si primero no lo cumple el pueblo. Todos robamos a diario. No solo dinero. Material de la empresa. Ese trabajillo que hiciste estando en el paro. Viajar en el bus sin pagar el billete, no pagar la tumbona en la playa, liar al camarero en la discoteca para que se olvide de tu copa, ¡mira que héroe! Y por supuesto los sobres, que en muchas empresas se usan de la misma manera que en los partidos.

Cuando cualquiera llegue a ser político, solo sigue haciendo lo mismo que todos hacen de toda la vida. Es lógico. Solo que tiene más medios, oportunidades y más que ganar. Por qué iba a parar?

Ahora, si toda la sociedad fuese super ética, no toleraríamos estas cosas.

El argumento que escucho más a menudo es que los de arriba deberían darnos ejemplo. NO! Eso es un círculo infinito. Nosotros seguimos porque ellos deberían empezar y ellos siguen porque nosotros no les exigimos (porque moralmente no podemos – el que está sin culpa que tire la piedra, era la cita?). Ellos no son seres superiores. Son la misma gente como tú o yo. Y hacen lo mismo que tú o yo.

¡Hay que empezar desde abajo!

Así que animo a todo el mundo que empiece con cosas pequeñas en su vida cotidiana e intente convertir la sociedad como tal en más moral. Luego quizás veremos cambios en la esfera política, ya que los políticos, por definición, son la proyección del pueblo..

Y aquí os dejo un artículo que lo resume a la perfección. Muchas gracias Marcelino Porro.

‎-¿Qué vas a tomar?

 

-Una Alhambra especial.

 

-Por favor, dos Alhambras especiales.

 

-Oye, ¡cuánto tiempo sin vernos!

 

-Sí, ya era hora que echáramos unas cervezas y charláramos.

 

-¿Cómo te va?

 

-No me puedo quejar. Sigo aún con el taller en el pueblo. ¿Y tú?

 

-Bueno, pasé por el tribunal médico y me dieron la invalidez gracias a Juan Sola, el abogado del pueblo, pero sigo atendiendo el negocio con mi mujer aquí en la capital.

 

-Has hecho bien porque está muy jodida la situación. Yo tenía a tres trabajadores contratados en el taller, pero hablé con ellos y llegamos a un acuerdo de despido, pero siguen trabajando.

 

-¿Están despedidos y siguen trabajando?

 

-Sí. Nos viene bien a todos: yo me ahorro los seguros sociales, que son altísimos, y ellos cobran el paro y el sueldo, pero claro les pago menos que cuando tenían contrato. Todos contentos: ellos ganan más y yo también.

 

-¿Y si te enganchan?

 

-¿Quién va a pasar por el pueblo? Además, los tres talleres del pueblo hacemos lo mismo y no nos vamos a denunciar unos a otros porque nos perjudicaríamos.

 

-Ah, vale. A nosotros, en el negocio, un día nos visitó un inspector de trabajo y, por suerte, yo me encontraba en la puerta del local, fumando un cigarrillo.

 

-¿Pero estaría tu mujer?

 

-No, qué va, el negocio en realidad lo llevo yo, pero le dije que lo regentaba mi mujer, que es la que aparece en los papeles, y que yo estaba allí ocasionalmente porque ella había salido un minuto a un asunto urgente. Suerte que el ‘panchito’ que tengo allí sin contrato estaba ese día en el médico.

 

-¿Y se lo tragó?

 

-Al parecer sí. De hecho se fue y no ha vuelto más. Pero sí, me acojoné un poco ya que si el inspector no se traga aquello nos multa y a lo mejor hubiera perdido yo la paga. Al menos eso me dijo Juan Sola.

 

-La verdad es que estos inspectores son unos crédulos o a lo mejor es que están desmotivados porque ganan menos. Total, para lo que hacen, mucho ganan aún. Hablando de inspecciones, mi hija pequeña estuvo a punto de perder la beca porque alguien fue por ahí contando que el taller no estaba declarado y nos daba muchos ingresos y tal. Desde ese día le he prohibido que vaya con su BMW y su iPhone 5 a clase.

 

-¿Y qué pasó?

 

-No, nada, no se pudo demostrar lo que decía el cabrón anónimo ya que lo tengo bien atado. La niña sigue cobrando todos los años la beca máxima, unos 5000 euros, que son para ella solita.

 

(Irrumpe un tono de teléfono móvil: ¡¡Por mi hija maaaaato!!)

 

-Tío, que me he llevado un repullo con ese tono de la tipa esa de la tele, ¿cómo se llama…?

 

-Sí, la Esteban, esa sí que es lista, jeje, perdona, que es un proveedor. ¡Oye, que significa esa factura con IVA del otro día! ¿Cómo? Nada de eso. Me la emites de nuevo sin IVA o no cobras… sí, hasta las seis estoy allí. Hasta luego.

 

-¿Te quieren meter el IVA?

 

-Sí, se lo he dicho al tío de las pizzas mil veces y sigue dale que te pego con el IVA de los.., y para colmo ahora lo han subido los chorizos estos del Gobierno.

 

-Sí, vaya mierda de país, con tantos impuestos.

 

-Por cierto, sabes que me he comprado un Audi.

 

-¿Sí? ¿Cuál?

 

-El Q7

 

-Joder ¡el que llevan los futbolistas!, qué pedazo máquina… te habrá costado un pastón.

 

-Sí, es caro, pero me he ahorrado una pasta. Si quieres te digo cómo.

 

-Dime, dime…

 

-¿Tienes a algún minusválido en tu familia o a alguien de confianza que lo sea?

 

-Pues no sé, tendría que verlo…

 

-Yo lo he puesto a nombre de mi padre que, como sabes, tiene una gran minusvalía. Me he ahorrado el Impuesto de Matriculación, me han hecho una rebaja en el concesionario, no pagaré jamás el Impuesto de Vehículos al Ayuntamiento y, para colmo, aparcaré donde me salga de los güevos, en cualquier plaza de aparcamiento reservada para minusválidos ¿Por qué te crees que hay tanto coche de gran cilindrada con el cartel de minusválido en las calles?

 

-Estás en todo, macho, pero ¿se tragarán que tu padre conducirá eso con 80 años siendo minusválido?

 

-Estos del Ayuntamiento se lo tragan todo. Por cierto, hablando del Ayuntamiento, ¿te has enterado lo del alcalde del pueblo? ¡Qué cabrón! ¡Qué bien amañado lo tenía todo! ¡Qué poca ética! A mí me extrañaba que la recogida de basura siempre la ganara la misma empresa.

 

-Sí, ¡qué cantidad de corruptos nos gobiernan! Y para colmo hay que sostenerlos a todos. ¿Y el asunto de ese que era presidente de la Junta, dándole un pastón a la empresa de la hija?, por no hablar de las comisiones del niño… qué maná de corruptos, ¡vaya mierda de país!

 

-Ni que lo digas, vaya país de sinvergüenzas y corruptos nos gobiernan. No hay que votar a ninguno, que son todos iguales. Van a lo que van.

 

-Oye, ¿quieres otra cerveza?

 

-Sí, sí, vale. Pero disculpa un segundo, que voy a asomarme a ver el coche, que está en segunda fila.

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